Pregn de la VIII Feria del libro de Trujillo
La cultura es una exudacin natural de la humanidad que investiga, que suea, que ama, que odia y que se interroga desde los principios de los tiempos. La cultura es una realidad viva, que evoluciona al son de nuestros pasos, una realidad tan agitada
03/04/2019

Muchas gracias por concederme el enorme honor de poder pregonar la VIII Feria del Libro de esta bellsima ciudad de Trujillo. El pregonarla significa proclamar y dar conocimiento pblico, a viva voz, de un acontecimiento preclaro y gozoso, por el que ms que honrar, resulto honrado. Por eso, le agradezco de corazn al alcalde, Alberto Casero, a sus concejales, en especial a Consuelo Soriano, y a su director, Jos Cercas, la oportunidad de compartir con ustedes estas palabras que glosan los libros y, cmo no, tambin la vida atesorada en su cofre de papel.

El pregn, ms all de su formalismo litrgico, es el sortilegio que activa el mecanismo de la feria. Atrs queda el frenes acelerado de la bsqueda de firmas y autores, los presupuestos siempre limitados y fastidiosos, la promocin imaginativa, la seleccin de libreros, el montaje de las casetas y el transporte afanoso de los libros y carteles. Ya est todo listo, y la feria, bien animada y mejor paseada, latir durante unos das como corazn cultural, vivo y palpitante, de esta Trujillo que atrs soara con la inmortalidad bajo el manto estrellado tantas noches claras. A veces, los dioses, o los astros, conceden lo que de corazn se ha deseado. Y la fortuna toc con su ala prdiga a esta ciudad de roca para concederle la inmortalidad soada, inmortalidad merecidamente ganada al olvido de los tiempos por las gestas de sus hroes valientes y esforzados. Inmortalidad que los libros de historia custodian y custodiarn en sus entraas pacientes. El libro, como notario fiel de lo acontecido, vela porque el recuerdo de las gentes y de sus cosas no se desvanezca jams. Que ms transcendencia garantiza la hoja frgil del papel entintado que el edificio del granito ms recio. Porque el libro es siempre memoria viva mientras que el edificio, an monumental, no es ms que premura de arqueologa potencial, anticipo de la melancola y del olvido.

La larga historia de Trujillo se enraza en los milenios y en los batolitos de granito que la sostienen y nutren. Pero bien sabemos que no hay mejor historia que la que nos queda por vivir. Por vivir y por hacer, porque la historia no se arrastra, sino que se construye. Y no hay mejor cimiento del futuro que el conocimiento destilado de los milenios del peregrinar humano. Los libros nos hablan de pasado, pero tienen esencia de futuro. Porque no se entendera un futuro que no cabalgara a lomos de la ciencia y de la sabidura que los libros destilan. Por eso, visitar la feria del libro es adentrarse en una cpsula del tiempo que nos permite viajar desde el pasado ms remoto hasta el ms lejano futuro por venir o hasta aquel otro que, quizs, no llegue jams existir ms all de la imaginacin febril del escritor que lo propuso.

Trujillo, saciada de historia, sigue hambrienta de futuro. La presencia del alcalde y de sus concejales, ms all del amor al libro que demuestran, tambin evidencia el inalienable compromiso de la ciudad con la cultura, con sus pompas y con sus obras. Porque Trujillo conoce de su necesaria simbiosis con la cultura como nico garante de prosperidad y futuro. Ninguna savia encontrar ms nutricia y vivificadora que el libro que hoy glosamos. Trujillo, ciudad hermosa, ciudad cargada de historia, es consciente de que su urgente prioridad es el futuro, futuro que se escribe con la C grande de cultura. Y es cultura, precisamente, la que hoy pregonamos y con la que comulgaremos estos das entre casetas y expositores.

La cultura es una exudacin natural de la humanidad que investiga, que suea, que ama, que odia y que se interroga desde los principios de los tiempos. La cultura es una realidad viva, que evoluciona al son de nuestros pasos, una realidad tan agitada, ansiosa y expectante como la de la humanidad desasosegada de la que formamos parte. La cultura, exactamente al contrario de lo que piensan los incultos, es divertida y provocadora, tierna en ocasiones y gamberra en otras. Sabia, cuando de sabidura se trata; libidinosa, cuando apetece; provocadora e irreverente, siempre.  Por eso, esta feria es motivo de gozo y diversin, estmulo para la curiosidad, remanso para el buscador de sabidura y alivio para el enamorado que precisa del verso sanador, porque nada cura mejor las heridas del mal de amores que la poesa luminosa y azul atesorada en un sencillo libro de poemas.

Queremos ferias del libro alegres, bulliciosas, multicolor, que hagan gozar y disfrutar. Venid hasta aqu, buenas gentes de Trujillo! Acercaros hasta esta feria, viajeros que la visitis, porque nadie es forastero en esta repblica del libro! Fisgonead, comparad, consultad, cotillead, aprended, comprad! Hablad con los libreros, consultores de gustos y sanadores del alma. S, sanadores efectivos del alma gracias al portento alqumico de la lectura adecuada, pcima infalible por su personalsimo aliento. Medicina letraherida slo para ti. Rebusca, repasa las mesas y las estanteras hasta que el libro que te aguardaba te reclame y te mire de frente para susurrarte, soy yo el que buscabas, te esperaba aqu, paciente, con el secreto y la promesa que necesitabas desvelar. Cmpralo, entonces. Su lectura puede cambiar tu vida, abrir tu mente, enamorar tu corazn, saciar tus sentidos. Para ti y para todos, mercanca mgica, tambin, para regalar a quines queris. Porque qu mejor presente que el libro que precisamente escogisteis para alguien en amor de sus gustos, inquietudes y aficiones? Y un consejo os doy, el mejor libro a regalar es el que antes se ha disfrutado con la propia lectura. Compartir las emociones con un tercero es comulgar, de alguna manera, con su alma entera. Regaladlo y os recordarn para siempre si acertasteis afinar con el comps de su corazn. Y si queris an que sea ms singular, ms especial, regaladlo con la firma del autor, que impregna con un girn de su ser el libro ya por siempre posedo por el autgrafo y la dedicatoria personalsima.

El libro es el protagonista indiscutible que nos rene alrededor de su fulgor sabio y, sin duda alguna, el invento ms trascendental para el conocimiento humano. Su presencia es tan habitual y cercana que no somos conscientes de cunto le debemos. Sin l, seguiramos an en las oscuridades de la prehistoria.

            Hojeamos un libro y a simple vista nos parece un objeto simple, un soporte de escritura demasiado obvio para asombrar. Pero si nos detenemos un poco nace nuestra fascinacin ante lo que es y lo que significa. El libro es fruto de una evolucin milenaria y un autntico prodigio tecnolgico que moldea nuestra mente y nos hizo evolucionar como humanos. Por eso, merece la pena que conozcamos sucintamente su apasionante historia.

            Qu entendemos por libro hoy? La palabra libro proviene del latn, liber, libri, y segn la Real Academia posee dos acepciones. La primera atiende al libro como soporte: Conjunto de muchas hojas de papel u otro material semejante que, encuadernadas, forman un volumen. La segunda atiende ms al concepto de contenido: Obra cientfica, literaria o de cualquier otra ndole con extensin suficiente para formar volumen que puede aparecer impresa o en otro soporte. Es decir que el libro es tanto un objeto como un contenido cultural. Esa doble alma es la que lo hace nico y lo convierte en el mejor amigo de nuestra curiosidad y el aliado perfecto para el aprendizaje.

            Aunque ahora tambin existe la opcin del libro digital o ebook, el libro, por antonomasia, es el libro de hojas de papel impresas, que sostenemos entre nuestras manos, el que habla con nosotros y el que nos cuenta cosas, a travs de sus textos escritos o de sus imgenes. Y hoy slo hablaremos de nuestro admirado amigo y cmplice, el libro de papel escrito.

            La historia del libro, evidentemente, va ntimamente ligada a la de la escritura. Desde nuestros orgenes, la especie humana aspir, a travs de dibujos o grabados, a fijar una informacin en un soporte para que perdurara en el tiempo y pudiera ser entendida por otros. Los ms primitivos fueron las paredes de rocas y cuevas, como en el caso de las pinturas rupestres o los grabados en piedra, marfil, hueso, madera o cortezas de rboles. Pero no sera hasta mucho despus, ya a finales del neoltico y principios de la Edad del Cobre cuando se comenzaron a desarrollar los primeros rudimentos de escritura. El principal soporte adems de la piedra y el barro sera la madera. As, las races biblos y liber nos remiten a la corteza de los rboles y a las plantas. Como ancdota etimolgica, Biblos libro en griego -, proviene de Biblion hoja que a su vez se toma de la mtica ciudad fenicia de Biblos. De ah proceden las expresiones Biblia por Libro y biblioteca.

            En el III milenio antes de Cristo, asirios y despus sumerios, comenzaron a usar tablillas de barro cocido como soporte de sus leyes y contabilidades grabadas en escritura cuneiforme, como el famoso Cdigo de Hammurabi. En China se tiene constancias que desde el II milenio antes de Cristo ya se utilizaban lminas de bamb o de seda unidas por cuerdas como libros primitivos.

            Pero el gran avance en los soportes de escritura se dio en el Antiguo Egipto con el uso del papiro, al menos tres mil aos antes de Cristo. El papiro se obtena de la planta del mismo nombre, muy abundante en el Nilo, y que unidas entre s formaban rollos al encolar unas hojas con otras. Los volmenes de papiro podan alcanzar bastante longitud al desenrollo, como la Crnica del Reino de Ramss II que se extiende ms de cuarenta metros. Los cilindros de papiro, autnticos libros ya, fueron usados durante el mundo clsico tambin por griegos y romanos. Para escribir sobre el papiro se utilizaba el clamo, una pieza de caa cortada, y la tinta se obtena de una mezcla de carbn vegetal y resinas. Las bibliotecas clsicas fueron compuestas por rollos de papiros, custodiados a veces por cartuchos de piel.

            El pergamino, que se obtena de la piel de vacas y ovejas curtidas y pulidas, procede de Prgamo, la ciudad que le dio nombre. Su produccin comenz en el siglo III antes de Cristo y poco a poco fue extendindose su uso, hasta convertirse en el soporte habitual para las obras de calidad. Del rollo de papiro se pas al libro de hojas de pergamino, cosidas y encuadernadas, con un aspecto ya similar al actual. Mejoraba al papiro, pero encareca su coste. Naci as el formato Codex, en la Roma del siglo IV, similar ya a los libros actuales, pero con hojas de pergamino. Durante la Alta Edad Media los libros se copiaron sobre pergamino en los monasterios, por copistas amanuenses que escriban primorosamente a mano, por lo que estos libros se llamaron manuscritos. El pergamino es un soporte noble de gran duracin en el que se ilustraron bellsimos cdices que siguen admirando hoy en da. Los libros eran objetos muy caros al alcance tan slo de la nobleza, las incipientes universidades y la iglesia. No obstante, aparecieron los primeros mercaderes de libros que traficaban con estos valiosos manuscritos, sobre los que bien se podra hacer una pelcula por oficio literario y evocador.

El gran salto de la extensin del libro se dio con la llegada del papel a Europa. El papel naci en la antigua China y tardara ms de mil aos en llegar hasta nosotros. En el ao 105 antes de Cristo, el ministro chino Ts`ai Lun consigui fabricarlo al prensar y secar una mezcla triturada de fibra de algodn, corteza de bamb y camo. Comenz a utilizarse para la escritura oficial y se declar secreto el proceso de su fabricacin. Durante ocho siglos slo fue usado por los escribas chinos.

Los monjes budistas rompieron el secreto y lo llevaron en el siglo VII hasta Japn y Corea. A mediados del siglo VIII, los rabes conquistaron la mtica Samarcanda y lograron hacer prisioneros a un grupo de chinos que saban fabricar papel. Les arrancaron su secreto y extendieron su uso hacia Medio Oriente. Durante varios siglos Damasco y Bagdad fueron los mayores centros productores.

El papel entr en Europa a travs de Al ndalus, introducido por los comerciantes rabes. Los primeros centros de fabricacin en Europa se instalan en Crdoba y en Jtiva, logrando producir papel de gran calidad.

Cul era el mejor soporte para la escritura? El papel o el pergamino? Algunos eruditos en la Edad Media prefirieron seguir escribiendo sus obras en pergamino, por considerarlo ms duradero. Pero el papel se demostr ms econmico y tambin muy duradero y pronto gan la batalla. Los italianos comenzaron a fabricarlo en Fabriano, un siglo despus que se hiciera en Jtiva, introduciendo importantes mejoras tcnicas, como el molino de mazos frente al tradicional molino rabe. Tras la invencin de la imprenta, se abandon el pergamino y se produjo una explosin en la demanda de papel.

El papel, humilde material de reciclado de trapos viejos haba derrotado al pergamino de piel. En aquellos primeros tiempos, el papel de mejor calidad era el procedente de tejidos usados, por lo que fue conocido como pergamino de trapo. Unos mercaderes especializados compraban trapos viejos en las ciudades para llevarlos hasta los molinos de papel.

            Pero todo cambiara tras un invento fundamental que revolucionara para siempre el mundo del libro y de la cultura. Sobre 1450, Gutemberg invent la imprenta de tipos mviles, que permita la edicin en serie y que abarataba extraordinariamente el precio el libro, lo que supuso su rpida expansin. La imprenta se extendi con una velocidad enorme. Antes de 1500 ya se imprima en toda Europa e incluso en Amrica. Los libros impresos antes de 1500 se conocen como incunables y alcanzan un gran valor en nuestros das.

            Los impresores fueron tambin los primeros editores, los mercaderes de libros se multiplicaron y las bibliotecas privadas comenzaron a florecer. Naca una nueva etapa en la historia del conocimiento. Las imprentas y las tintas evolucionaron y el libro se fue progresivamente abaratando. Pero sera el uso del papel de celulosa, a partir de siglo XVIII el que hizo accesible el libro al gran pblico. En el siglo XIX se comenz a fabricar en continuo el papel y se aplic la energa de vapor a las prensas, lo que abarat mucho el libro hasta situarlo al alcance de todos los pblicos, como smbolo masivo de cultura popular.

            Y as, hasta hoy. El libro tiene una historia tan larga como apasionante, tal y como hemos conocido, hasta haberse convertido en el objeto bellsimo, til y sabio que nos ensea, nos divierte, nos seduce y enamora, probablemente, el mayor prodigio cultural y tecnolgico de todos los tiempos.

            Pero estamos ante una Feria del Libro. Adems de su fulgor cultural, la feria del libro es un mercado, un zoco de riqusima mercadera. Que la mercanca ms valiosa no es ni la seda de China, ni las perlas del ndico, ni las especias de Oriente, ni los diamantes del Transvaal. Que, para muchos de nosotros, la mercanca ms maravillosa es la que conforma el caleidoscopio multicolor de los miles de libros que nos aguardan pacientes e ilusionados en esta feria trujillana. En la Edad Media, las ferias y los mercados se consideraban como un privilegio del rey. Las villas y ciudades competan entre s por la concesin real de un mercado que las enriqueciera gracias a los buenos cuartos con los que mercaderes, visitantes y compradores regaran sus maltrechas haciendas. Porque como ya dijera el bueno de Benjamn Franklin, el inventor del pararrayos y padre fundador de los Estados Unidos de Amrica, lo nico cierto en la vida es la muerte y los impuestos. El antao privilegio real periclit y hoy, la celebracin de las ferias, al menos de las ferias del libro, se trata de una decisin municipal, bajo el impulso, en muchas ocasiones, de las asociaciones de libreros, de los mercaderes de libros, protagonistas principales de esta lonja abigarrada.

La Feria del Libro que pregonamos, compondr, efmeramente, un zoco colorido y fragante, tan alocado como sereno al tiempo. Todos los olores para los sentidos, todas las luces para la razn y todas las fragancias para el alma tendrn en l cabida. El mercado ms extico, en el que se mostrarn autores de todos los pases, de todas las lenguas. Puestos en los que se mezclan las culturas, los gneros, los formatos. Ninguna otra mercadera ms alegre, ms triste, ms sabia, ms provocadora, ms espiritual, ms sensual, ms amable, ms procaz que la del libro. Libros para todo y para todos.

La Feria, adems de para los libreros y visitantes, tambin lo es de los editores y escritores. Y por eso, como editor de Almuzara y escritor que soy, poseo las credenciales para oficiar la liturgia que hoy celebramos. Pertenezco de pleno derecho a la tribu del libro, a la alocada, hermosa, trascendente y divertida gente del libro, en la que, de una manera u otra, participamos todos los que aqu nos encontramos.  Nos convoca nuestro amor a un pequeo paraleleppedo de papel, de delicadas tapas coloridas y de peso ligero, aparentemente frgil, pero que condensa una enorme potencia interior, mil millones de veces superior a la de la bomba nuclear ms terrible. Porque nada con ms poder que las ideas, nada que nos haya conformado ms que el conocimiento. Pero ms all de la lgica que alimenta al animal racional que somos, como ya nos definiera el gran Aristteles, nuestra humanidad temblosa precisa de amor, sentimientos y pasiones. Y todas ellas se condensan en el aroma del libro formidable.

Los editores combinamos nuestra alma de poeta con la entraa del mercader de libros. Lo divino y lo humano en forma de profesin editorial. Tambin, los libreros anan el alma del poeta con su realidad de mercaderes de libros. No dudadlo, detrs de un librero o de un editor, se suele agazapar un poeta loco, loco de amor por los libros con los que mercadea.

El libro es forma y fondo, esencia y materia. El alma, su contenido espiritual, es el texto que alberga. El texto siempre es del autor, pero el libro, la forma, es tanto del autor como del editor, perfeccionado despus por el lector y su lectura. El escritor aporta el texto, el editor lo transforma en libro, que despus distribuye y promociona. El talento del escritor reside en escribir textos excelentes mientras que el del editor radica, precisamente, en descubrir los textos de los escritores talentosos para convertirlos en libro. El autor convierte su inspiracin, su talento y oficio en un texto. El editor trabaja con ese texto para transformarlo en libro. El librero selecciona las obras que expondr en su librera segn su criterio y modelo, y acompaar al lector hasta la obra que precisa. Una cadena creadora que permite transmutar a las musas en libros luminosos que se exponen en libreras y tambin, por supuesto, en casetas de la feria. Observad los libros expuestos y estaris reconociendo al librero que los seleccion, porque un libero, en el fondo, es la seleccin de libros que vende.

Visitantes, libreros, autores, editores y administradores trenzan la urdimbre de la Feria sobre el pilar del libro milenario. Pero, tiene futuro el libro? Hablar de libros significa mirar al pasado, observar al futuro a travs del retrovisor? En estos tiempos digitales en los que cabalgamos sobre el potro desbocado de internet, tiene sitio el libro humilde? Se seguirn celebrando ferias del libro dentro de cincuenta, cien, doscientos aos?

            La respuesta es s. El libro tiene un excelente futuro por delante, pura vanguardia tecnolgica, esttica y conceptual. Y tiene futuro porque es el contenedor perfecto del relato y el relato es la esencia de la humanidad. Nuestra mente tiene esencia de relato, precisa el relato para comprender el mundo que habitamos. Los relatos nos hacen, nos conforman. Po eso los precisamos, por eso nos fascinan. Desde la ms remota antigedad, reunidos al amor de la lumbre, escuchbamos atnitos las historias y los relatos de los ancianos o de los juglares. Hroes fundadores, hazaas increbles, guerras crueles, amores eternos que nunca pudieron ser, alimentaron secularmente al hambre narrativa que jams lograremos saciar. Hoy seguimos consumiendo historias, relatos en forma de libros, de radio, de podcast, de pelculas, de documentales, de vdeos en internet, de YouTube, de Netflix. Se multiplican las formas y los canales, pero la esencia permanece inmutable. Una historia que contar y alguien que desea escucharla. Y pese a los oscuros augures que tantas veces vaticinaron el final del libro, el libro sigue gozando hoy de buen presente y de excelente futuro, porque naci para narrar y sigue siendo el mejor contador posible de los relatos que precisamos para vivir y avanzar.

            Trujillo inaugura su VIII Feria del Libro con la ilusin de futuro y con las ansias de gozo y de cultura a las que he tenido la fortuna de poner voz con mi Pregn enamorado, que finalizo parafraseando a Bcquer, sevillano como yo, que ya lo cantara con acierto aquello de que Mientras haya primavera, habr poesa. S, as es y as ser. Y porque arranca la primavera, y porque buscamos respuestas y porque amamos, podemos afirmar sin riesgo alguno de equivocarnos que al igual que mientras haya primavera, habr poesa; mientras haya personas, habr libros, hermosos y benditos libros.

Concluyo, porque no son ya horas de discursos, sino de libros. Salgamos ya en busca del que nos aguarda impaciente y gocemos de esta Trujillo hecha libro, merced a la alquimia benefactora de una feria singular y nica. Viva la feria del libro de Trujillo!!


(pronunciado en Trujillo el 27/03/2019)


Manuel Pimentel
Editor y escritor.

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